{"id":1803,"date":"2012-09-26T21:01:56","date_gmt":"2012-09-27T00:01:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cna.org.ar\/?p=1803"},"modified":"2016-02-19T18:32:30","modified_gmt":"2016-02-19T18:32:30","slug":"la-semilla-de-la-masacre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/2012\/09\/26\/la-semilla-de-la-masacre\/","title":{"rendered":"La semilla de la masacre"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">El presidente azerbaiyano Ilham Aliev indult\u00f3 a Safarov, y el Ministerio de Defensa del pa\u00eds lo ascendi\u00f3 al rango de teniente coronel mayor y le obsequi\u00f3 una vivienda y el pago de su salario por los ochos a\u00f1os pasados en Hungr\u00eda, a pesar de que el gobierno azerbaiyano hab\u00eda asegurado a Budapest que el oficial cumplir\u00eda su pena de c\u00e1rcel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ff6600;\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El caso Safarov es claramente un emergente del clima de racismo antiarmenio que desde hace much\u00edsimo tiempo se viene cultivando en una regi\u00f3n que se extiende desde el Mediterr\u00e1neo turco al Mar Caspio, un territorio que en los \u00faltimos dos siglos ha sido testigo de las peores atrocidades que puede concebir la mente humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ff6600;\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La armenofobia es un ingrediente fundamental de aquella ideolog\u00eda (panturquismo) que alimenta la creaci\u00f3n de un gran estado turco donde los armenios no tienen cabida. Bajo este pensamiento, \u201cuna Armenia sin armenios\u201d es un objetivo que gradualmente debe alcanzarse; a veces masacrando, a veces despojando al pueblo de cualquier posibilidad de desarrollo econ\u00f3mico y social, siempre se persigue el vaciamiento de esos territorios de su poblaci\u00f3n originaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ff6600;\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El conflicto de Nagorno Karabagh debe ubicarse en ese contexto. Es decir, para los armenios es mucho m\u00e1s que una disputa territorial, es la posibilidad de continuar su existencia y desarrollo normalmente, mientras que para el liderazgo azerbaiyano y turco es una etapa m\u00e1s en el proceso de limpieza \u00e9tnica iniciado a fines del siglo XIX.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ff6600;\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La masacre de armenios bajo el Imperio Otomano tanto en tiempo de los sultanes como posteriormente con los J\u00f3venes Turcos, responsables de la planificaci\u00f3n y ejecuci\u00f3n del genocidio iniciado en 1915, y prolongado hasta los inicios de la nueva rep\u00fablica cuyo fundador Kemal complet\u00f3 la faena, interrumpi\u00f3 dram\u00e1ticamente cualquier posibilidad de desarrollo normal de la sociedad, particularmente para los armenios, que se llevaron la peor parte. La estigmatizaci\u00f3n de los armenios hasta convertirlos en \u201cla raz\u00f3n de todos los males\u201d de la sociedad llev\u00f3 a las m\u00e1s terribles aberraciones. A los asesinatos en masa, continuaron las apropiaciones de ni\u00f1os y mujeres en estado de absoluta vulnerabilidad y finalmente, el despojo patrimonial. Sobre estos elementos se fund\u00f3 la moderna Rep\u00fablica de Turqu\u00eda laica y occidental y as\u00ed se complet\u00f3 uno de los momentos m\u00e1s significativos del proceso de limpieza \u00e9tnica: en los territorios del nuevo estado turco los armenios fueron pr\u00e1cticamente invisibilizados, porque los mataron o los echaron o fueron apropiados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ff6600;\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No les fue mejor a los armenios orientales, aquellos que estaban bajo la zona de influencia rusa. Tras la Revoluci\u00f3n Bolchevique, la desprotecci\u00f3n de aquellas fronteras posibilit\u00f3 la ofensiva de Turqu\u00eda y de sus hermanos azerbaiyanos (turcos del C\u00e1ucaso) provocando nuevas masacres de armenios. La sovietizaci\u00f3n del C\u00e1ucaso Sur pareci\u00f3 poner alg\u00fan freno a la violencia \u00e9tnica, sin embargo en poco tiempo los armenios comprendieron que la justicia no llegar\u00eda. En nombre de la \u201carmonizaci\u00f3n de las naciones\u201d presenciaron la cesi\u00f3n de las provincias de Najichev\u00e1n y Karabagh, mayoritariamente pobladas por armenios, a la Rep\u00fablica Socialista de Azerbaiy\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ff6600;\">.<\/span><br \/>\nLa discriminaci\u00f3n pol\u00edtica y econ\u00f3mica continu\u00f3 de forma menos visible y provoc\u00f3 el gradual vaciamiento de la poblaci\u00f3n armenia de sus lugares ancestrales. El odio racial en tiempos sovi\u00e9ticos se ocult\u00f3 pero no desapareci\u00f3 y espor\u00e1dicamente se manifest\u00f3 en forma violenta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ff6600;\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La debacle de la URSS, reaviv\u00f3 los sentimientos armenof\u00f3bicos. Mientras los armenios karabagh\u00edes reclamaban la autonom\u00eda de Karabagh , conscientes de que sus posibilidades de vida digna estaban asociadas a su soberan\u00eda, en las principales ciudades de Azerbaiy\u00e1n se desat\u00f3 la violencia racial contra los armenios. Sumgait, Bak\u00fa, Kirovabad y muchas otras ciudades fueron escenario de pogromos organizados, donde grupos parapoliciales ante la pasividad de las fuerzas de seguridad, provocaron muertes, violaciones y vejaciones de miles de armenios y el desplazamiento y su deportaci\u00f3n que se estima en 350.000 personas. En esos d\u00edas los armenios revivieron el estado de desesperaci\u00f3n, de vulnerabilidad y de falta de garant\u00edas que deben proporcionarse a los ciudadanos de cualquier pa\u00eds. Las im\u00e1genes del genocidio de 1915 reaparecieron en las retinas y reafirmaron la vigencia de los planes de limpieza \u00e9tnica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ff6600;\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuevamente la estigmatizaci\u00f3n llevada hasta el paroxismo puso a los armenios en el lugar de \u201cla raz\u00f3n de todos los males del pa\u00eds\u201d, esta vez en Azerbaiy\u00e1n donde un liderazgo autoritario con un gran poder de represi\u00f3n oprime a la disidencia y ha conseguido un argumento fenomenal para disciplinar a la sociedad azerbaiyana tras el \u201cenemigo com\u00fan\u201d que amenaza su futuro. Es as\u00ed que el odio racial contra los armenios y el discurso b\u00e9lico se han convertido en moneda com\u00fan en Azerbaiy\u00e1n, cuando parad\u00f3jicamente la paz que trajo el cese de fuego de 1994 gener\u00f3 el per\u00edodo de mayor prosperidad, cuando el gas y el petr\u00f3leo fluyeron libremente sin la amenaza de la guerra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ff6600;\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el Presidente Aliyev proclama que \u201cnuestros principales enemigos son los armenios de todo el mundo\u201d, cuando indulta y premia a asesinos de armenios, est\u00e1 sembrando para cosechar masacres. Argentinos y armenios conocemos muy bien el poder del Estado terrorista con su aparato comunicacional y de represi\u00f3n para provocar masacres y el grado de vulnerabilidad al que puede reducir a sus v\u00edctimas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ff6600;\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n conocemos las consecuencias que provocan en los grupos vulnerables la pasividad o \u201cneutralidad\u201d de la comunidad internacional, cuando los derechos humanos son tratados como una mercanc\u00eda. El caso Safarov pone a prueba una vez m\u00e1s la reacci\u00f3n de la comunidad internacional, la misma que en su momento subestim\u00f3, que se hizo la distra\u00edda y luego perdon\u00f3 a los genocidas de Turqu\u00eda, aquella que fue testigo pasivo de los pogromos de Sumgait y Bak\u00fa. Asistimos a condenas tibias o silencios c\u00f3mplices, que en una suerte de \u201cteor\u00eda de los dos demonios\u201d ponen a la v\u00edctima en un plano de igualdad con el victimario y buscan justificaciones exponiendo un supuesto juego de violencias contrapuestas como si fuera posible encontrar all\u00ed una simetr\u00eda que explique las acciones de cada parte. \u00bfC\u00f3mo aceptar el \u00e9xito de esta teor\u00eda? Si en los \u00faltimos 100 a\u00f1os de historia los hechos demuestran que gran parte de la poblaci\u00f3n armenia fue exterminada, que la que logr\u00f3 salvarse est\u00e1 diseminada por todo el mundo o vive sobre el 15% del territorio que alguna vez habit\u00f3. \u00bfEs posible recriminar a los armenios karabagh\u00edes por defenderse de una segura expulsi\u00f3n y exterminio?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ff6600;\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuevamente las semillas de la masacre est\u00e1n germinando en el C\u00e1ucaso sur. A una enorme red de intereses le interesa olvidar la historia, le conviene interpretar la coyuntura descontextualizada del proceso de limpieza \u00e9tnica que se viene repitiendo desde hace m\u00e1s de un siglo. Cerrar los ojos no evitar\u00e1 que la historia se repita tr\u00e1gicamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ff6600;\">.<\/span><\/p>\n<p><strong>Jorge Dolmadjian<\/strong><br \/>\n<strong> Consejo Nacional Armenio-Buenos Aires<br \/>\n<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.cna.org.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/DOLMALDJIAN_thumb.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1804\" title=\"DOLMALDJIAN\" src=\"http:\/\/www.cna.org.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/DOLMALDJIAN_thumb-300x175.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"175\" \/><\/a>El viernes 31 de agosto Ramil Safarov lleg\u00f3 de regreso a su pa\u00eds, Azerbaiy\u00e1n, luego de pasar ocho a\u00f1os encarcelado en Hungr\u00eda, donde cumpl\u00eda cadena perpetua por asesinar al militar armenio Gurgen Markarian en el a\u00f1o 2004, cuando ambos participaban de un curso organizado en Budapest por la OTAN para militares originarios de pa\u00edses de la ex Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica (URSS). Safarov decapit\u00f3 con un hacha a Markarian mientras \u00e9ste dorm\u00eda. <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3666,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-1803","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-prensa"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/cna.org.ar\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/logo_fte.png?fit=935%2C618&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1803","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1803"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1803\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4419,"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1803\/revisions\/4419"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3666"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1803"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1803"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1803"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}