{"id":278,"date":"2009-01-06T14:17:11","date_gmt":"2009-01-06T17:17:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cna.org.ar\/?p=278"},"modified":"2009-01-06T14:17:11","modified_gmt":"2009-01-06T17:17:11","slug":"un-genocidio-de-la-memoria-bernard-henri-levy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/2009\/01\/06\/un-genocidio-de-la-memoria-bernard-henri-levy\/","title":{"rendered":"Un genocidio de la memoria- Bernard Henri Levy"},"content":{"rendered":"<p>Actos atroces como el asesinato de Dink continuar\u00e1n. Continuar\u00e1n en tanto Turqu\u00ed\u00ada, temerosa de perder prestigio y alarmada por la posibilidad de que pueda verse obligada a pagar indemnizaciones a los supervivientes y sus descendientes, persista en negar que el genocidio armenio ocurri\u00f3. Esta lucha continuar\u00e1 en tanto no haya leyes aprobadas para penalizar la negativa de que haya ocurrido un genocidio -y estas leyes son necesarias no s\u00f3lo en Turqu\u00ed\u00ada, sino en todo el mundo.<\/p>\n<p>Los cr\u00ed\u00adticos quiz\u00e1 digan: \u00abNo corresponde a la ley escribir la historia\u00bb. Eso es absurdo. La historia ha sido escrita cien veces. Los hechos han sido establecidos, y nuevas leyes proteger\u00e1n de que esos hechos sean alterados.<\/p>\n<p>En 1929, el estadista y escritor brit\u00e1nico Winston Churchill escribi\u00f3 que los armenios eran v\u00ed\u00adctimas de genocidio, de una operaci\u00f3n organizada de aniquilaci\u00f3n sistem\u00e1tica. Los mismos turcos lo han admitido. En 1918, en los d\u00ed\u00adas posteriores a la Primera Guerra Mundial, Mustaf\u00e1 Kemal -que poco despu\u00e9s recibir\u00ed\u00ada el t\u00ed\u00adtulo honor\u00ed\u00adfico de \u00abAtaturk\u00bb- reconoci\u00f3 las matanzas perpetradas por el gobierno del Turco Joven.<\/p>\n<p>Las leyes que ya est\u00e1n vigentes en muchos pa\u00ed\u00adses con respecto a la negaci\u00f3n del holocausto no tocan a los historiadores: para ellos, la cuesti\u00f3n de si la matanza de jud\u00ed\u00ados fue o no genocidio ha dejado de ser algo debatible. Lo que est\u00e1 en juego es impedir que tales cr\u00ed\u00admenes sean borrados de la memoria de nuestra sociedad.<\/p>\n<p>Tomemos como ejemplo la ley Gayssot de Francia, que convierte en delito la negaci\u00f3n de cr\u00ed\u00admenes contra la humanidad, y que hasta ahora s\u00f3lo se ha aplicado a la negativa de que haya ocurrido el holocausto jud\u00ed\u00ado. Esta es una ley que frena a los pol\u00ed\u00adticos marginales y extremistas que llevan a cabo un antisemitismo apenas disfrazado y pueden sentirse tentados a negar la realidad del holocausto. Esta es una ley que impide mascaradas como la del juicio del historiador David Irving en Londres, en 2000.<\/p>\n<p>Irving present\u00f3 una demanda de libelo contra Deborah Lipstadt, autora de \u00abDenying the Holocaust\u00bb (\u00abNegaci\u00f3n del Holocausto\u00bb), quien lo hab\u00ed\u00ada calificado como un vocero de los que rechazan la realidad del holocausto. Aunque el juez dictamin\u00f3, con un lenguaje extremadamente fuerte, que Irving era, efectivamente, un negador del holocausto, Irving fue dejado en libertad ante la ausencia de leyes que pudieran penalizar este delito. Mientras tanto, periodistas de tabloides y locutores de noticieros sembraron confusi\u00f3n respecto de los puntos en debate y, en \u00faltima instancia, atrajeron la atenci\u00f3n popular a la obra de Irving, lo cual posiblemente haya sido la intenci\u00f3n del historiador desde el principio.<\/p>\n<p>\u00abLos cr\u00ed\u00adticos dir\u00e1n: \u00ab\u00c2\u00bfHasta d\u00f3nde llegar\u00e1 la ley?\u00bb, dado que t\u00e9cnicamente podr\u00ed\u00adamos tambi\u00e9n extender la ley para incluir la negaci\u00f3n de los cr\u00ed\u00admenes que tuvieron lugar durante la era colonial, la publicaci\u00f3n de las caricaturas danesas del profeta Mahoma, e incluso el pecado de la blasfemia. \u00c2\u00bfDebemos acaso prohibir la expresi\u00f3n de opiniones que no son un espejo de las nuestras? Eso es una trampa, por dos razones.<\/p>\n<p>En primer lugar, la ley estar\u00ed\u00ada enfocada espec\u00ed\u00adficamente sobre el genocidio, una empresa criminal en gran escala en la cual, como dijo Hannah Arendt, alguien se arroga el derecho de decidir qui\u00e9n tiene el derecho y qui\u00e9n no lo tiene de habitar en esta Tierra. En segundo, los que niegan el genocidio no tienen s\u00f3lo opiniones opuestas o no conformistas. Ellos niegan categ\u00f3ricamente que este crimen terrible siquiera haya ocurrido.<\/p>\n<p>La l\u00f3gica y patr\u00f3n del crimen de genocidio fueron aclarados y refinados a lo largo del siglo XX, con la matanza de armenios como suceso seminal. Hitler se sinti\u00f3 impresionado, mejor dicho inspirado, por la magnitud del genocidio armenio. En agosto de 1939, unos cuantos d\u00ed\u00adas antes de que invadiera Polonia, dijo a sus generales: \u00ab\u00c2\u00bfQui\u00e9n habla todav\u00ed\u00ada en estos tiempos de la exterminaci\u00f3n de los armenios?\u00bb.<\/p>\n<p>Fue un disparo de prueba del genocidio. Fue la base para que los aliados utilizaran la frase \u00abcr\u00ed\u00admenes contra la humanidad\u00bb en su declaraci\u00f3n del 24 de mayo de 1915 relativa a la matanza de armenios \u00abcon la complicidad y ayuda de las autoridades otomanas\u00bb. Fue una referencia para el jurista polaco Raphael Lemkin -quien acu\u00f1\u00f3 el t\u00e9rmino \u00abgenocidio\u00bb y es el hombre que desarroll\u00f3 nuestra comprensi\u00f3n de este crimen- cuando estaba incorporando la definici\u00f3n \u00abgenocidio\u00bb en la Convenci\u00f3n sobre la Prevenci\u00f3n y Castigo del Crimen de Genocidio, de 1948.<\/p>\n<p>He dedicado alg\u00fan tiempo a examinar la literatura de los que han negado el genocidio de los armenios, que por cierto es notablemente similar a la literatura sobre la destrucci\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados. Los mismos argumentos reduciendo al m\u00ed\u00adnimo el n\u00famero de muertes (\u00abde acuerdo, hubo algunas, pero no tantas como dicen\u00bb) y la misma inversi\u00f3n de papeles en la misma forma que los que niegan el holocausto acusan a los jud\u00ed\u00ados de ser responsables por la guerra y por su propio martirio, sus equivalentes turcos aseguran que los armenios traicionaron a los otomanos al aliarse con los rusos, y con ello sellaron su propio destino.<\/p>\n<p>Algunos quiz\u00e1 pregunten, \u00ab\u00c2\u00bfAcaso la verdad no puede defenderse por s\u00ed\u00ad misma?\u00bb. No, mucho me temo que no. Piense tan s\u00f3lo que en 1942, Heinrich Himmler, el comandante en jefe de las SS, orden\u00f3 la formaci\u00f3n del Sonderkommando 1005, cuya misi\u00f3n consist\u00ed\u00ada en desenterrar a los muertos, incinerar los cuerpos y deshacerse de las cenizas. En una de sus memorias de los campos de concentraci\u00f3n, Primo Levi record\u00f3 que los milicianos de la SS disfrutaban diciendo a sus prisioneros que, cuando la guerra hubiera terminado, no quedar\u00ed\u00ada un solo jud\u00ed\u00ado para testificar y que si por casualidad uno de ellos sobreviv\u00ed\u00ada, ellos har\u00ed\u00adan todo lo necesario para asegurarse de que su testimonio no fuera cre\u00ed\u00addo.<\/p>\n<p>Una l\u00f3gica similar impulsa a aquellos que proclaman a los armenios: \u00abNo, tus hermanos y hermanas no est\u00e1n muertos. Tus padres, abuelos y tatarabuelos no est\u00e1n muertos, como t\u00fa tan tontamente est\u00e1s asegurando\u00bb. Tales declaraciones traicionan el odio absoluto, insano que albergan, contra el cual la evidencia factual y el debate son vanos y la verdad es impotente.<\/p>\n<p>Las leyes que proh\u00ed\u00adben que se niegue el holocausto son expresiones del hecho de que el genocidio, un crimen perfecto, no deja pistas. De hecho, la desaparici\u00f3n de esas huellas es la fase final del genocidio. Los que niegan el holocausto no est\u00e1n solamente expresando una opini\u00f3n; est\u00e1n perpetrando un crimen.<\/p>\n<p>(El nuevo libro de Bernard-Henri Levy, \u00abLeft in Dark Times: A Stand Against The New Barbarism\u00bb fue publicado en septiembre por Random House. Traducci\u00f3n de H\u00e9ctor Shelley.)<\/p>\n<p>The New York Times Syndicate.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.cna.org.ar\/wp-content\/uploads\/2009\/01\/foto-dink.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-279\" title=\"http:\/\/www.hrantdink.org\/\" src=\"http:\/\/www.cna.org.ar\/wp-content\/uploads\/2009\/01\/foto-dink-140x150.jpg\" alt=\"&lt;p&gt;&lt;\/p&gt;\" width=\"140\" height=\"150\" \/><\/a>El Sol de M\u00e9xico<br \/>\n6 de enero de 2009<\/p>\n<p>Escribo esto en memoria del renombrado periodista turco-armenio Hrant Dink, asesinado hace dos a\u00f1os, el 19 de enero de 2007, por sus comentarios acerca de la carnicer\u00ed\u00ada de no menos de 1.5 millones de armenios por fuerzas otomanas durante la Primera Guerra Mundial&#8230; en memoria del horror de que los oficiales polic\u00ed\u00adacos que vigilaban al joven de 17 a\u00f1os sospechoso de asesinato, Ogun Samast, consideraron pertinente filmar un video en el que \u00e9l aparece sosteniendo orgullosamente la bandera turca mientras ellos grababan para la posteridad su breve asociaci\u00f3n con \u00e9l&#8230; en solidaridad con el valeroso grupo de 200 escritores e intelectuales turcos que firmaron recientemente una petici\u00f3n en internet disculp\u00e1ndose por la matanza, arriesgando con ello su libertad en aras de mantener la presi\u00f3n sobre el Gobierno turco.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-278","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-prensa"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/278","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=278"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/278\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=278"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=278"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=278"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}