{"id":447,"date":"2009-10-09T12:44:14","date_gmt":"2009-10-09T15:44:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cna.org.ar\/?p=447"},"modified":"2009-10-09T12:44:14","modified_gmt":"2009-10-09T15:44:14","slug":"por-que-callar-un-genocidio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/2009\/10\/09\/por-que-callar-un-genocidio\/","title":{"rendered":"\u00c2\u00bfPor qu\u00e9 callar un genocidio?"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.cna.org.ar\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/k1011demo-yerevan1a-Large.jpg\"><br \/>\n<\/a><\/p>\n<p>Razones negativas, como la debilitaci\u00f3n intelectual de un colectivo hist\u00f3rico, la l\u00f3gica coyuntural de la realpolitik o la proximidad potencial de una nueva experiencia traum\u00e1tica, o razones positivas, como la sana superaci\u00f3n de una tragedia o la reconciliaci\u00f3n genuina entre dos pueblos pueden hacer comprensible la desmemoria. \u00c2\u00bfCu\u00e1l de \u00e9stas es la raz\u00f3n que explica la actitud del actual gobierno armenio?<br \/>\nEsta es una situaci\u00f3n inusitada de la que se pueden extraer importantes lecciones. Despu\u00e9s de dos a\u00f1os de discretas negociaciones, que contaron con la participaci\u00f3n de Suiza, los gobiernos de Armenia y Turqu\u00ed\u00ada acordaron dos protocolos que se ratificar\u00e1n el 10 de octubre; uno que considera el establecimiento de relaciones diplom\u00e1ticas y otro que procura el desarrollo de relaciones bilaterales.<br \/>\nEl primero tiene varios inconvenientes, pero podr\u00ed\u00ada mejorarse y eventualmente implementarse. Sin duda, m\u00e1s temprano que tarde Armenia y Turqu\u00ed\u00ada van a regularizar sus lazos formales. Sin embargo, un per\u00ed\u00adodo de generaci\u00f3n de confianza mutua, de compromisos de reciprocidad y de acercamiento gradual podr\u00ed\u00ada haber generado un marco libre de suspicacias y temores en la direcci\u00f3n de una apertura m\u00e1s s\u00f3lida de vinculaciones binacionales.<br \/>\nEl segundo protocolo es incomprensible e inadmisible porque propone crear una subcomisi\u00f3n que examine la \u00abdimensi\u00f3n hist\u00f3rica\u00bb de los lazos entre turcos y armenios.<br \/>\nLa \u00fanica \u00abdimensi\u00f3n hist\u00f3rica\u00bb que puede ser examinada es un hecho irrefutable para propios y ajenos: el genocidio. Con este protocolo se trata, entonces, de \u00abexaminar\u00bb la ocurrencia del genocidio. Esta propuesta -que hoy equivaldr\u00ed\u00ada a sentar a descendientes de la Alemania nazi y el Estado de Israel para confirmar la autenticidad del Holocausto- significa el mayor retroceso hist\u00f3rico de la justa causa armenia. No es un avance, sino un paso atr\u00e1s; no cicatriza las heridas; las agrava. Tampoco es \u00fatil para las nuevas generaciones de turcos, quienes podr\u00ed\u00adan, como los alemanes, construir su presente sobre la contundencia de su historia.<br \/>\nCon la cantidad y elocuencia de los testimonios recogidos por muchos individuos no armenios (diplom\u00e1ticos, m\u00e9dicos, religiosos, observadores) y las im\u00e1genes (fotos y pel\u00ed\u00adculas) que circularon por el mundo para dar cuenta del tama\u00f1o de la monstruosidad cometida en campos, ciudades y villas, sin que Occidente reaccionara, \u00c2\u00bfes el genocidio de los armenios un hecho que todav\u00ed\u00ada necesita ser probado?<br \/>\nComo si lo anterior no fuera suficiente, en 1973 y 1975 el informe del ruand\u00e9s Nicodeme Ruhashyankiko, remitido a la Subcomisi\u00f3n de Derechos Humanos de la ONU, se\u00f1al\u00f3 la existencia de abundante documentaci\u00f3n imparcial relativa a la masacre de los armenios, considerada el primer genocidio del siglo XX. Cuando el informe lleg\u00f3 a la Comisi\u00f3n de Derechos Humanos, en 1979, el p\u00e1rrafo hab\u00ed\u00ada desaparecido. Sin embargo, a mediados de los ochenta, otro informe, en este caso del brit\u00e1nico Benjamin Whitaker, recuper\u00f3 el reconocimiento expl\u00ed\u00adcito del genocidio vivido por los armenios. En una serie de debates hist\u00f3ricos -que contaron con una labor descollante del entonces representante de la Argentina, Leandro Despouy- el p\u00e1rrafo fue reintroducido con profusa documentaci\u00f3n de soporte y positivo consentimiento de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas.<br \/>\nM\u00e1s adelante, en los noventa, un importante n\u00famero de naciones reconoci\u00f3, por v\u00ed\u00ada legislativa o ejecutiva, el genocidio armenio. La naciente Rep\u00fablica de Armenia, que alcanz\u00f3 su independencia en 1991, poco tuvo que ver con eso: fue la di\u00e1spora la que, despu\u00e9s de d\u00e9cadas de esfuerzos, logr\u00f3 refirmar la causa del genocidio.<br \/>\nLa di\u00e1spora estuvo siempre delante del Estado en esta materia. La causa del genocidio para los armenios ha sido una cuesti\u00f3n social m\u00e1s que estatal. Sin embargo, siempre estuvo claro para todos que su defensa era una garant\u00ed\u00ada de supervivencia para el Estado de Armenia.<br \/>\nAdem\u00e1s, el avance de la causa armenia no fue un asunto aislado. En ese entonces, se produjeron logros trascendentales para la comunidad de naciones. El Tribunal Penal Internacional para Ruanda, creado en 1994, produjo la primera condena internacional por genocidio. El establecimiento de la Corte Penal Internacional en 1998 signific\u00f3 otro hito. En ese marco, y durante la primera parte del siglo XXI, continuaron los pronunciamientos que reconoc\u00ed\u00adan el genocidio armenio, a lo que se sum\u00f3 un creciente repudio del negacionismo turco. La idea compartida por un buen n\u00famero de pa\u00ed\u00adses, entidades internacionales y organizaciones no gubernamentales era que el reconocimiento resultaba el pre\u00e1mbulo indispensable para el entendimiento y la reconciliaci\u00f3n.<br \/>\nSin embargo, los nuevos dictados geopol\u00ed\u00adticos tienden a opacar los graduales avances en contra de las pr\u00e1cticas b\u00e1rbaras y las tentaciones a favor de la violencia masiva. La tragedia humana en Irak, con cientos de miles de muertos sin que se hubiera probado la existencia de armas de destrucci\u00f3n masiva; la resignaci\u00f3n de Europa y Estados Unidos ante el calvario social en Darfur, Sud\u00e1n, pa\u00ed\u00ads en el que China tiene inversiones en hidrocarburos; la pat\u00e9tica banalizaci\u00f3n o negaci\u00f3n del Holocausto jud\u00ed\u00ado por parte del presidente de Ir\u00e1n, Mahmud Ahmadinejad, los padecimientos sin nombre que vive el pueblo de Palestina; la desatendida crisis de Colombia, con m\u00e1s de tres millones de desplazados; el paulatino olvido del Holodomor ucraniano y de las recientes matanzas de chechenos son s\u00f3lo algunos ejemplos que ilustran la par\u00e1lisis y regresi\u00f3n en materia de derechos humanos.<br \/>\nEn este contexto, el segundo protocolo armenio-turco es un desprop\u00f3sito oprobioso. Sin que Turqu\u00ed\u00ada haya dado ning\u00fan paso para admitir el genocidio, el propio gobierno de Armenia lo pone en entredicho.<br \/>\n\u00c2\u00bfSe trata de una minor\u00ed\u00ada gubernamental anestesiada? \u00c2\u00bfHay alguna evidencia de que los armenios est\u00e1n ad portas de ser v\u00ed\u00adctimas de otra atrocidad y, por lo tanto, el Ejecutivo concede para prevenir algo peor? \u00c2\u00bfEst\u00e1n satisfechos los ciudadanos de Armenia y la di\u00e1spora frente a la cuesti\u00f3n del genocidio y, en consecuencia, los l\u00ed\u00adderes en Erev\u00e1n sienten que es momento de sanar heridas? \u00c2\u00bfHa dado Turqu\u00ed\u00ada pruebas m\u00ed\u00adnimas de contrici\u00f3n? \u00c2\u00bfSe abandon\u00f3 la moralpolitik de la lucha contra el genocidio por la realpolitik del olvido del genocidio? \u00c2\u00bfEs tan dram\u00e1tica la situaci\u00f3n interna de Armenia, uno de los pa\u00ed\u00adses m\u00e1s severamente afectados por la actual crisis econ\u00f3mica mundial?<br \/>\nQuiz\u00e1 la conjunci\u00f3n de estos dos \u00faltimos motivos explique la posici\u00f3n del gobierno armenio. Se tratar\u00ed\u00ada de una concesi\u00f3n vinculada a alg\u00fan beneficio material y coyuntural de ciertos sectores internos en momentos de una percepci\u00f3n exagerada de debilidad. Si as\u00ed\u00ad fuera, la di\u00e1spora, sectores internos en Armenia y actores mundiales que defienden la lucha desarmada contra los genocidios deben configurar una amplia coalici\u00f3n contra los protocolos turco-armenios. S\u00f3lo una alianza de vulnerables puede hacerle frente al silenciamiento pragm\u00e1tico del horror.<br \/>\nEl genocidio de los armenios fue uno de los primeros y m\u00e1s crueles del siglo XX. Su olvido puede ser la antesala de la impunidad extendida. La soledad de las v\u00ed\u00adctimas de ayer y de hoy es el pr\u00f3logo de m\u00e1s barbarie.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.cna.org.ar\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/k1011demo-yerevan1a-Large.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-458\" title=\"M\u00e1s de 60.000 personas protestan contra los protocolos en Erev\u00e1n\" src=\"http:\/\/www.cna.org.ar\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/k1011demo-yerevan1a-Large-300x201.jpg\" alt=\"M\u00e1s de 60.000 personas protestan contra los protocolos en Erev\u00e1n\" width=\"175\" height=\"117\" \/><\/a>Diario La Naci\u00f3n-Viernes 9 de octubre de 2009-Opini\u00f3n<br \/>\nJuan Gabriel Tokatlian<\/p>\n<p>Es dif\u00ed\u00adcil explicar en qu\u00e9 circunstancias un conjunto de individuos decide olvidar la mayor tragedia de la comunidad de la que es parte. No es usual que suceda. Por eso, la decisi\u00f3n del gobierno de Armenia de desatender el genocidio sufrido por los armenios a manos de los turcos en 1915-23 es un fen\u00f3meno que amerita un an\u00e1lisis especial.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-447","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-prensa"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/447","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=447"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/447\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=447"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=447"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=447"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}