{"id":55,"date":"2008-04-14T17:14:22","date_gmt":"2008-04-14T20:14:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cna.org.ar\/2008\/04\/14\/version-definitiva-de-la-mencion-del-genocidio-armenio-en-el-informe-de-whitaker\/"},"modified":"2016-02-25T16:00:30","modified_gmt":"2016-02-25T16:00:30","slug":"version-definitiva-de-la-mencion-del-genocidio-armenio-en-el-informe-de-whitaker","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/2008\/04\/14\/version-definitiva-de-la-mencion-del-genocidio-armenio-en-el-informe-de-whitaker\/","title":{"rendered":"Versi\u00f3n definitiva de la menci\u00f3n del Genocidio Armenio en el Informe de Whitaker"},"content":{"rendered":"<p>(Tal como resulta de los documentos E\/CN.4\/Sub.2\/1985\/6 Y E\/CN.4\/Sub.2\/1985\/6\/Corr.1)<\/p>\n<p>P\u00e1rrafo 24.- Toynbee, al estudiar el desarrollo del genocidio, dec\u00ed\u00ada que sus caracter\u00ed\u00adsticas distintivas del siglo XX, \u00e2\u20ac\u0153son los que comete a sangre fr\u00ed\u00ada por el \u00e2\u20ac\u0153h\u00e1gase\u00e2\u20ac\u009d deliberando de los detentadores de un poder pol\u00ed\u00adtico despol\u00ed\u00adtico, y en que los perpetradores del genocidio se valen de todos los recursos de la tecnolog\u00ed\u00ada y la organizaci\u00f3n actuales para que sus matanzas planificadas sean sistem\u00e1ticas y completas\u00e2\u20ac\u009d. Sin embargo, la aberraci\u00f3n nazi no ha sido, lamentablemente, el \u00fanico caso de genocidio en el siglo XX. Entre los ejemplos calificados que cabe citar esta la matanza de los herederos por los alemanes en 1904 y la matanza de los armenios por los otomanos en 1915-1916 (13), el pogromo de los jud\u00ed\u00ados de Ucrania de 1919, la matanza de los hutus por los tutsi en Burundi en 1965 y 1972, la matanza de los indios ach\u00e9s del Paraguay antes de 1974, las matanzas llevadas a cabo por los jmeres rojos de Kampuchea entre 1975 y 1978, y actualmente las matanzas de los baha\u00ed\u00ades en el Ir\u00e1n. El apartheid se examina po separado en los p\u00e1rrafos 43 a 46 infra. Tambi\u00e9n podr\u00e1n aducirse otros muchos casos. Por cierto, tampoco deber\u00ed\u00adan olvidarse jam\u00e1s los sufrimientos de los palestinos, ni las matanzas sucesivas de que han sido objetivo. Tal vez pueda parecer pedante el argumento de que algunas terribles matanzas en masa no son genocidios desde el punto de vista legalista; pero por otra parte, ser\u00ed\u00ada contraproducente devaluar el genocidio al diluir demasiado su definici\u00f3n.<br \/>\nNota 13.- Seg\u00fan c\u00e1lculos fidedignos de autoridades independientes y testigos presenciales, quiz\u00e1s un 40%, y posiblemente bastante m\u00e1s de la mitad de la poblaci\u00f3n armenia, fue exterminada o enviada a la muerte (seg\u00fan c\u00e1lculos de Y. McCarthy el n\u00famero de v\u00ed\u00adctimas fue de 600.000 sobre un total de 1.500.000; seg\u00fan Lepsius, estas cifras fueron de un mill\u00f3n sobre un total de 1,8 a 2 millones). El intento est\u00e1 corroborado por informes conservados en archivos de los Estados Unidos de Am\u00e9rica y en archivos alemanes, brit\u00e1nicos y de diplom\u00e1ticos contempor\u00e1neos en el Imperio Otomano, entre ellos, los de su aliada Alemania. El Embajador alem\u00e1n , Wangenheim, por ejemplo, escribi\u00f3 el 7 de julio de 1915 que \u00e2\u20ac\u0153el Gobierno no est\u00e1 en realidad persiguiendo su meta de exterminar a la raza armenia del Imperio Otomano\u00e2\u20ac\u009d (archivos de la Wilhemstrasse). Aunque el Gobierno turco sucesor proces\u00f3 a unos pocos entre los responsables de la matanza, que fueron declarados culpables, la tesis oficial actual de Turqu\u00ed\u00ada es que tal genocidio no tuvo lugar, aunque hubo muchas najas y desaparecidos en la lucha, y de que todas las pruebas en contrario han sido falsificadas. V\u00e9ase, entre otras obras, Viscount Bryce y A. Toynbee, The Treatment of Armenians in the Ottoman Empire 1915-1916 (Londres, HMSO, 1916); G. Chaliand e Y. Ternon, G\u00e9nocide des Arm\u00e9niens (Brucelas, Complexe, 1980); H. Morgenthau, Ambassador Morgenthau\u00c2\u00b4s Story (Nueva York, Doubleday, 1918); J. Lepsius, Deutschland und Armenien (Potsdam, 1921; se publicar\u00e1 en breve en franc\u00e9s por Fayard, Par\u00ed\u00ads); R. G. Hovanissian, Armenia on the road to independence (Berkeley, University of California, 1967); Permanet People\u00c2\u00b4s Tribunal, A Crime of Silence (Londres, Zed Press, 1985); K. Gurun, Le Dosier arm\u00e9nien (Ankara, Turkish Historical Society, 1983); B. Simsir y otros, Armenians in the Ottoman Empire (Estambul, Bogazici University Press, 1984); T. Ataov, A Brief Glance at the Armenian Question (Ankara, University Press, 1984); V. Goekjiam, The turks before the Court of History (New Jersey, Rosekeer Press, 1984); Commision of the Churches on International Affairs, Armenia, the Continuing Tragedy (Ginebra, World Council of Churches 1984); Foreing Policy Institute, The Arminian Issue (Ankara, F.P.I.,1982), J. McCarthy, Muslims and Minorities (New York University Press, 1983); M. Vandemeulebroucke, Report for the European Parliament\u00c2\u00b4s Political Affairs Commitee (1985); V. Dadrian, The Genocide of the Armenians in World War I y Prosecution of Authors of Genocide by Recourse to Domestic Penal Codes (a\u00fan no publicado).<\/p>\n<p>Nota 50, correspondiente al p\u00e1rrafo 57.- Tambi\u00e9n han existido tribunales no gubernamentales, como por ejemplo el Tribunal Permanente de los Pueblos, reunido en Par\u00ed\u00ads en 1984 para tratar el caso de los armenios; las pruebas y veredictos de este Tribunal se publicaron con el t\u00ed\u00adtulo de A Crime of Silence (Londres, Zed Press, 1985).<\/p>\n<p>Nota 55, correspondiente al p\u00e1rrafo 72.- M\u00e1s de 50 diplom\u00e1ticos turcos, inocentes sin duda de cualquier posible participaci\u00f3n en el trato que el Imperio Otomano dio a los armenios, han sido asesinados por terroristas. Las reformas de las medidas internacionales jur\u00ed\u00addicas para luchar contra el genocidio ser\u00ed\u00ada una forma muy constructiva de cortar el apoyo al terrorismo.<\/p>\n<p>P\u00e1rrafo 73.- En lugar de la ley de la selva del \u00e2\u20ac\u0153vae victis\u00e2\u20ac\u009d (\u00c2\u00a1Ay de los vencidos!), Hugo Grocio sent\u00f3 las bases del derecho internacional durante la terrible guerra de los Treinta A\u00f1os en el siglo XVII con su obra De jure belli ac pacis (Del derecho de la guerra y de la paz). Tras la fundaci\u00f3n de la Cruz Roja, dos siglos despu\u00e9s, se ratificaron una serie de convenciones de Ginebra y La Haya, que ten\u00ed\u00adan por objeto establecer ciertas normas internacionales de ocnducta incluso en tiempo de guerra. Sin embargo, no exist\u00ed\u00adan sanciones o procedimientos convenidos con respecto a los criminales de guerra. A ra\u00ed\u00adz de la Primera Guerra Mundial, los propios alemanes derrotados celebraron algunos juicios por cr\u00ed\u00admenes de guerra en Leipzig en 1922, pero no estuvieron bien organizados y de los 901 acusados, 888 fueron absueltos. Los turcos tambi\u00e9n celebraron juicios en 1919 y 1920; no de \u00e2\u20ac\u0153criminales de guerra\u00e2\u20ac\u009d, sino de algunos de los otomanos culpables del genocidio armenio. Cuando, en la Segunda Guerra Mundial, se difundi\u00f3 el conocimiento de la extraordinaria escala de los cr\u00ed\u00admenes nazis, se cre\u00f3 una Comusi\u00f3n Consultiva Europea sobre los cr\u00ed\u00admenes de guerra para considerar los actos, como dijo el franc\u00e9s, \u00e2\u20ac\u0153de un enemigo que ha intentado aniquilar naciones enteras ha elevado un asesinato a sistema pol\u00ed\u00adtico, de forma que nuestro deber ya no se limita a castigar a quienes lo cometen, sino tambi\u00e9n a quienes planifican el crimen\u00e2\u20ac\u009d. Ya en enero de 1942 los representantes de nueve pa\u00ed\u00adses ocupados celebraron una conferencia en Londres y promulgaron la Declaraci\u00f3n de Saint-James, donde se dice que \u00e2\u20ac\u0153la solidaridad internacional es necesaria para evitar que la represi\u00f3n de esos actos de violencia se haga simplemente por actos de venganza del p\u00fablico general, y para satisfacer el sentido de la justicia del mundo civilizado\u00e2\u20ac\u009d. La Declaraci\u00f3n anunciaba que el castigo por cr\u00ed\u00admenes de guerra, quienesquiera que los hubiera cometido, constitu\u00ed\u00ada entonces un objetivo principal de guerra de los gobiernos presentes en la Conferencia. Puso de manifiesto adem\u00e1s la intenci\u00f3n de procesar no s\u00f3lo a los autores f\u00ed\u00adsicos de tales cr\u00ed\u00admenes, sino tambi\u00e9n a los dirigentes que los hubiesen ordenado. La Declaraci\u00f3n de Saint-James fue aprobada por el Reino Unido, los Estados Unidos de Am\u00e9rica y la URSS, y es importante porque expres\u00f3 execraci\u00f3n no s\u00f3lo ante la atrocidad, sino tambi\u00e9n ante la idea de la simple venganza. Implicaba un deseo de emplear alguna forma de procedimiento judicial para determinar la culpabilidad y satisfacer un sentido de la justicia. La Conferencia de Saint-James dio lugar a la adopci\u00f3n de una medida pr\u00e1ctica. En 1943 se cre\u00f3 en Londres la Comisi\u00f3n de las Naciones Unidas sobre delitos de guerra para recopilar y verificar informaci\u00f3n sobre cr\u00ed\u00admenes y criminales de guerra. En la Conferencia de Ministros de Relaciones Exteriores, celebrada en Mosc\u00fa en noviembre de 1943, el Reino Unido, los Estados Unidos de Am\u00e9rica y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica publicaron una declaraci\u00f3n conjunta en la que se condenaban las atrocidades nazis en la Europa ocupada. En ella se estipulaba que en el momento de concretar un armisticio con cualquier gobierno que se estableciese en Alemania, los oficiales y soldados alemanes y los miembros del partido nazi que hubiesen sido responsables de las mencionadas atrocidades, matanzas o ejecuciones o que hubiesen participado en ellas, ser\u00ed\u00adan enviados a los pa\u00ed\u00adses donde hubiesen cometido los abominables actos, para que pudieran ser juzgados y castigados de conformidad con las leyes de los pa\u00ed\u00adses liberados y de los gobiernos libres que se establecieran.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Tal como resulta de los documentos E\/CN.4\/Sub.2\/1985\/6 Y E\/CN.4\/Sub.2\/1985\/6\/Corr.1) P\u00e1rrafo 24.- Toynbee, al estudiar el desarrollo del genocidio, dec\u00ed\u00ada que sus caracter\u00ed\u00adsticas distintivas del siglo XX, \u00e2\u20ac\u0153son los que comete a sangre fr\u00ed\u00ada por el \u00e2\u20ac\u0153h\u00e1gase\u00e2\u20ac\u009d deliberando de los detentadores de un poder pol\u00ed\u00adtico despol\u00ed\u00adtico, y en que los perpetradores del genocidio se valen de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3666,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-55","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-documentos-periodisticos-sobre-el-genocidio-armenio"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/cna.org.ar\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/logo_fte.png?fit=935%2C618&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4511,"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55\/revisions\/4511"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3666"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}