{"id":69,"date":"2008-04-16T14:38:17","date_gmt":"2008-04-16T17:38:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cna.org.ar\/2008\/04\/16\/69\/"},"modified":"2008-04-16T14:38:17","modified_gmt":"2008-04-16T17:38:17","slug":"69","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/2008\/04\/16\/69\/","title":{"rendered":"El juicio a Taleat"},"content":{"rendered":"<p>El testigo Balakian habla un alem\u00e1n deficiente, pero no se considera necesaria la presencia del int\u00e9rprete. Jura y pasa a declarar.\u00e2\u20ac\u0153 Nada puedo decir con respecto al hecho, tampoco del acusado, pues jam\u00e1s lo he conocido.<br \/>\nEn 1914, al estallar la guerra, me encontraba en Berl\u00ed\u00adn y a mediados de setiembre dej\u00e9 esa ciudad para dirigirme directamente a Constantinopla. All\u00ed\u00ad, aproximadamente seis o siete meses despu\u00e9s, el 24 de abril de 1915, junto a otros 280 intelectuales armenios, fui detenido por la polic\u00ed\u00ada y deportado.<\/p>\n<p>Viajamos treinta y seis horas en ferrocarril hasta las cercan\u00ed\u00adas de Enguri. En ese lugar, unas noventa personas fueron separadas de nuestra caravana y exiliadas a Ayas. Las restantes fueron conducidas en carros a Changr, distante veinte horas de Enguri. Luego fueron transportados en peque\u00f1os grupos de 5 a 20 personas a Enguri y<br \/>\nasesinados. De esas 190 personas se salvaron \u00fanicamente 16.<\/p>\n<p>En Changr viv\u00ed\u00adan cerca de cuarenta familias de armenios, alrededor de 250 personas, todas comerciantes de habla turca, ajenos a la pol\u00ed\u00adtica. Agregados exiliados procedentes de Constantinopla, todos ser\u00ed\u00adan deportados al desierto de Der-el -Zor en cumplimiento de la orden del Ministro del Interior en Constantinopla.<br \/>\nSin embargo, el alcalde de Kadamuni-Rashid Pash\u00e1- se neg\u00f3 a obedecer esa orden. Fue inmediatamente destituido. Su reemplazante quer\u00ed\u00ada cumplir la orden deport\u00e1ndonos de inmediato.<\/p>\n<p>Ese individuo era el Presidente del Comit\u00e9 ( Ittihad ) se llamaba Ionus Bey.<\/p>\n<p>A ra\u00ed\u00adz del soborno no nos deportaron y nos quedamos all\u00ed\u00ad hasta febrero de 1926. Luego en reemplazo de Rashid Bey, fue enviado a Kasdamuni el gobernador de Enguri, quien, como nos enteramos entonces, hab\u00ed\u00ada masacrado en su provincia 82.000 armenios, mujeres, hombres y ni\u00f1os.<\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.cna.org.ar\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/talat3.thumbnail.jpg?resize=145%2C200\" alt=\"talat3.jpg\" class=\"imageframe imgalignleft\" height=\"200\" width=\"145\" \/>Este nuevo gobernador obedeci\u00f3 la orden del ministro del Interior Taleat Pash\u00e1 y nos arrastr\u00f3 hasta el desierto de Der-el \u00e2\u20ac\u201cZor a pesar que los armenios eran muy pac\u00ed\u00adficos y no hablaban su idioma natal, siendo el turco su idioma corriente. Sin embargo, quer\u00ed\u00adan erradicar a todos los armenios del Asia Menor por motivos pol\u00ed\u00adticos. Primero se llevaron a a48 hombres; las mujeres ser\u00ed\u00adan arrastradas con ellos. Nos preguntaron si quer\u00ed\u00adamos o no tomar las mujeres y ni\u00f1os con nosotros; aconsej\u00e9 no hacerlo. Luego nos enteramos que fueron asesinados.<\/p>\n<p>Nos condujeron por la l\u00ed\u00adnea de Chorum, Yozghat, Bogazlian, Ces\u00e1rea, Tomarza, Hadjin, Sis, Gars, Bozar, Osmaniye, Hasanbeyli, e Islahie. Era una de las rutas sangrientas. S\u00f3lo entre Yozghat y Bogazlian masacraron a 43.000 armenios con sus mujeres y ni\u00f1os. O\u00ed\u00adamos que tambi\u00e9n ser\u00ed\u00adamos asesinados pues, a pesar de que llevaba el nombre de \u00e2\u20ac\u0153deportaci\u00f3n\u00e2\u20ac\u009d, en realidad no era m\u00e1s que una pol\u00ed\u00adtica de aniquilaci\u00f3n.<br \/>\n&#8230;Se sobreentiende que nos trataban p\u00e9simamente. Padec\u00ed\u00adamos hambre y cuando encontr\u00e1bamos agua, no nos permit\u00ed\u00adan apagar nuestra sed. Pasamos dos d\u00ed\u00adas sin pan. No nos dejaban comprarlo con nuestro propio dinero. Nunca pod\u00ed\u00adamos dormir, pero est\u00e1bamos satisfechos y felices por la suerte de seguir vivos.<br \/>\nAl llegar a Yozghat, que era uno de los lugares m\u00e1s ensangrentados, vimos en una calle a lo largo del camino, centenares de cabezas con cabellos largos, pertenecientes a mujeres y muchachas. Nos acompa\u00f1aba un capit\u00e1n de polic\u00ed\u00ada llamado Shukri. (\u00e9ramos 48 hombres y nos conduc\u00ed\u00adan cerca de diecis\u00e9is polic\u00ed\u00adas montados).<br \/>\nLe coment\u00e9 al capit\u00e1n: \u00e2\u20ac\u0153 He o\u00ed\u00addo que se asesina a los varones, no as\u00ed\u00ad a las mujeres y ni\u00f1os\u00e2\u20ac\u009d&#8230;<\/p>\n<p>\u00e2\u20ac\u0153S\u00ed\u00ad\u00e2\u20ac\u009d, me dijo, \u00e2\u20ac\u0153 si mat\u00e1ramos a los varones \u00fanicamente y no a las mujeres y las ni\u00f1as tambi\u00e9n, dentro de cincuenta a\u00f1os habr\u00ed\u00ada varios millones de armenios, en consecuencia, debemos matar a las mujeres y las ni\u00f1as para que cesen para siempre las molestias internas y externas\u00e2\u20ac\u009d<\/p>\n<p>&#8230;Le pregunt\u00e9., pues, por qu\u00e9 no se asesinaba a las mujeres y a los ni\u00f1os. Cont\u00f3 el capit\u00e1n con toda naturalidad:<\/p>\n<p>\u00e2\u20ac\u0153Los matamos a todos, pero no en la ciudad. Eso est\u00e1 prohibido porque Abdul Hamid, en 1895\/6, hab\u00ed\u00ada ordenado el asesinato de todos los ciudadanos, pero se enter\u00f3 de ello posteriormente todo el mundo civilizado, las naciones europeas que trataron de impedirnos &#8230;No debe quedar ning\u00fan hombre vivo para que ning\u00fan testigo comparezca ante los estrados de un tribunal&#8230;\u00e2\u20ac\u009d. Gracias a Dios, todav\u00ed\u00ada quedan algunas personas vivas.<\/p>\n<p>El capit\u00e1n me dijo: \u00e2\u20ac\u0153Eso se lo puedo decir tranquilamente porque ir\u00e1n al desierto y all\u00ed\u00ad morir\u00e1n de hambre&#8230; <a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.cna.org.ar\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/geno211.jpg\" rel=\"lightbox[pics69]\" title=\"geno211.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.cna.org.ar\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/geno211.thumbnail.jpg?resize=155%2C200\" alt=\"geno211.jpg\" class=\"imageframe imgalignleft\" height=\"200\" width=\"155\" \/><\/a>Luego me describi\u00f3 detalles: \u00e2\u20ac\u0153Primero sacamos a 14.000 varones de la ciudad de Yozghat, los matamos y los tiramos a los pozos. A los familiares vivos de los asesinados se les dec\u00ed\u00ada que los hombres hab\u00ed\u00adan llegado a Alepo, estaban bien y hab\u00ed\u00adan solicitado del gobierno la autorizaci\u00f3n para que sus familias se les unieran; las familias encontrar\u00ed\u00adan all\u00ed\u00ad viviendas ya listas&#8230; que el gobierno autorizaba a transportar toda pertenencia m\u00f3vil&#8230; A ra\u00ed\u00adz de eso, las familias empaquetaban todo, dinero, mercader\u00ed\u00adas, adornos, alfombras, joyas y todo lo susceptible de ser llevado consigo&#8230;\u00e2\u20ac\u009d.<\/p>\n<p>Eso lo contaba el capit\u00e1n que conduc\u00ed\u00ada la caravana afirmando que \u00e9l personalmente, como comandante policial, hab\u00ed\u00ada hecho asesinar a 40.000 armenios entre Yozghat y Bogazlian.<\/p>\n<p>Vale decir que las mujeres cre\u00ed\u00adan que sus esposos se encontraban vivos y hac\u00ed\u00adan preparativos para unirse con ellos. Hab\u00ed\u00ada 840 carros, 380 tirados por bueyes, el resto por caballos. Muchas mujeres y ni\u00f1os se vieron obligados a partir de a pi\u00e9. Las mujeres y ni\u00f1os deportados hacia Alepo llegaban a 6.100.<\/p>\n<p>Le pregunt\u00e9 al capit\u00e1n: \u00e2\u20ac\u0153\u00c2\u00bf Por qu\u00e9 hicieron eso ?\u00e2\u20ac\u009d&#8230;<\/p>\n<p>Me dijo: \u00e2\u20ac\u0153 Si a las mujeres y ni\u00f1os los hubi\u00e9semos masacrado en las ciudades, no hubi\u00e9ramos podido saber el lugar de las riquezas escondidas, si quedaban o estaban destruidas. Por ese \u00e2\u20ac\u0153motivo\u00e2\u20ac\u009d permitimos que tomaran consigo todas las joyas y objetos de valor. Cuando hab\u00ed\u00adamos avanzado cuatro horas \u00e2\u20ac\u201cprosigui\u00f3 el capit\u00e1n- llegamos a un valle donde hab\u00ed\u00ada cuatro molinos. Nos acompa\u00f1aban cerca de veinticinco o treinta mujeres turcas.<\/p>\n<p>Ellas procedieron a revisar a las mujeres y muchachas armenias, despoj\u00e1ndolas de sus joyas y dinero. Como se trataba de 6.400 mujeres y muchachas, las turcas necesitaron cuatro d\u00ed\u00adas para llevar a cabo la requisa.\u00e2\u20ac\u009d<\/p>\n<p>\u00e2\u20ac\u0153Cuando termin\u00f3 la revisaci\u00f3n -dijo el capit\u00e1n-, se comunic\u00f3 a las mujeres que el gobierno hab\u00ed\u00ada otorgado la \u00e2\u20ac\u0153gracia\u00e2\u20ac\u009d por la cual se las autorizaba a regresar a sus hogares. En el camino de regreso, a una hora de distancia, hab\u00ed\u00ada una gran planicie. Ya los carros y sus conductores hab\u00ed\u00adan sido enviados de vuelta. Se dijo a las mujeres que, que habi\u00e9ndoseles otorgado la gracia del regreso, no necesitan los carros, pues s\u00f3lo se encontraban a cuatro horas de Yozghat\u00e2\u20ac\u009d.<\/p>\n<p>Esto lo cont\u00f3 personalmente el capit\u00e1n. &#8230;.Seguidamente nos dijo: \u00e2\u20ac\u0153Cuando las mujeres pretend\u00ed\u00adan volver a Yozghat, fueron enviados a las aldeas provinciales muchos polic\u00ed\u00adas que incitaron a los campesino turcos a la \u00e2\u20ac\u0153guerra santa\u00e2\u20ac\u009d. Llegaron de doce a trece mil campesinos turcos armados con hachas y otros elementos met\u00e1licos. Se les permiti\u00f3 asesinar a todas y llevarse consigo a las muchachas m\u00e1s bellas&#8230;\u00e2\u20ac\u009d<\/p>\n<p>Hab\u00ed\u00adan asesinado a todos, a  todos sin piedad, mujeres , ni\u00f1os, ancianos, a todos. Le pregunt\u00e9 al capit\u00e1n si no ten\u00ed\u00ada remordimientos de conciencia, si no se sent\u00ed\u00ada responsable ante Dios, la Humanidad, la Civilizaci\u00f3n. \u00e2\u20ac\u0153No soy responsable \u00e2\u20ac\u201cdijo- recib\u00ed\u00ad \u00f3rdenes de Constantinopla. Soy un capit\u00e1n de polic\u00ed\u00ada&#8230;se nos hab\u00ed\u00ada ordenado matar a todos porque se hab\u00ed\u00ada declarado la \u00e2\u20ac\u0153 guerra santa\u00e2\u20ac\u009d. Y concluy\u00f3: \u00e2\u20ac\u0153 Cuando un soldado mata en la guerra, no es responsable. Yo tambi\u00e9n proced\u00ed\u00ad as\u00ed\u00ad. Luego de la masacre rec\u00e9 una oraci\u00f3n y me purifiqu\u00e9.\u00e2\u20ac\u009d<\/p>\n<p>Fuente:Edici\u00f3n Especial Diario Armenia 90\u00c2\u00b0 Aniversario del Genocidio Armenio<\/p>\n<p><font color=\"#303742\"><font face=\"Verdana, sans-serif\"><u><\/u><\/font><\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.cna.org.ar\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/talat3.thumbnail.jpg\" alt=\"talat3.jpg\" class=\"imageframe imgalignleft\" height=\"200\" width=\"145\" \/>El estudiante armenio Soghom\u00f3n Tehlirian fue procesado por el Tercer Tribunal de Alemania por haber ajusticiado al ex Gran Visir turco Taleat Pash\u00e1,gran responsable del Genocidio Armenio. El proceso fue caratulado C.J. 22\/21 y se desarroll\u00f3 los d\u00ed\u00adas 2 y 3 de junio de 1921. La versi\u00f3n taquigr\u00e1fica del juicio fue publicada el mismo a\u00f1o en la imprenta de la Congregaci\u00f3n Mekhitarista de Viena, hoy parte de la Congregaci\u00f3n unida con sede en Venecia.<\/p>\n<p>Fue traducida al castellano por el Sr. Bedr\u00f3s Agopyan y publicado el libro en esta Capital en 1973 bajo el t\u00ed\u00adtulo \u00e2\u20ac\u0153 Un proceso hist\u00f3rico\u00e2\u20ac\u009d.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n reproducimos partes del testimonio del Obispo Balakian, llegado a Berl\u00ed\u00adn desde Manchester expresamente para este juicio.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-69","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-documentos-periodisticos-sobre-el-genocidio-armenio"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/69","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=69"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/69\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=69"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=69"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=69"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}