{"id":70,"date":"2008-04-16T14:53:20","date_gmt":"2008-04-16T17:53:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cna.org.ar\/2008\/04\/16\/marash-1920-historia-de-una-traicion\/"},"modified":"2008-04-16T14:53:20","modified_gmt":"2008-04-16T17:53:20","slug":"marash-1920-historia-de-una-traicion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/2008\/04\/16\/marash-1920-historia-de-una-traicion\/","title":{"rendered":"Marash, 1920: Historia de una traici\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p align=\"right\">Por Pascual Ohani\u00e1n<\/p>\n<p>\u00e2\u20ac\u0153El general dispuso la retenci\u00f3n de seis de los notables como rehenes. Apenas los restantes salieron del monasterio donde estaba el cuartel general franc\u00e9s, comenz\u00f3 un tiroteo procedente de distintos puntos de la ciudad. La rebeli\u00f3n turca y el sitio de Marash hab\u00ed\u00adan comenzado\u00e2\u20ac\u009d.<\/p>\n<p>Entre los siglos XI y XIV el reinado armenio de Cilicia comprend\u00ed\u00ada una ciudad muy antigua, situada sobre la ruta de las caravanas de mercaderes que bordeaban los montes turcos. Su ancianidad est\u00e1 documentada por el le\u00f3n hitita del siglo IX a.C., que estaba en las puertas de la ciudadela y que se conserva en el Museo de Oriente Antiguo de Estambul. La regi\u00f3n en la que est\u00e1 Marash fue invadida sucesivamente por asirios, aquem\u00e9didas, sel\u00e9ucidas romanos, bizantinos, \u00e1rabes, armenios, cruzados, mamelucos, mongoles y turcomanos, hasta caer en las manos de los turcos otomanos. Uno de esos invasores, el c\u00f3nsul Germ\u00e1nico, hijo de Ner\u00f3n y hermano de Tiberio, la denomin\u00f3 Germanicea. San Juan Cris\u00f3stomo, o sea Surp Ohann\u00e9s Voskeper\u00e1n, escribi\u00f3 en el siglo IV que la regi\u00f3n hab\u00ed\u00ada llegado a ser \u00e2\u20ac\u0153casi exclusivamente armenia\u00e2\u20ac\u009d.<br \/>\nDurante la 1\u00c2\u00ba Guerra Mundial, la administraci\u00f3n p\u00fablica estaba integrada por funcionarios y agentes turcos y kurdos, quienes continuaron en sus cargos tanto durante la ocupaci\u00f3n armenia como en la francesa. La vigilancia policial y la fuerza de seguridad estaban a cargo de armenios, que cumpl\u00ed\u00adan \u00f3rdenes de la Uni\u00f3n Nacional Armenia.<br \/>\nMarash era capital del sandjak del mismo nombre, ubicado al este del r\u00ed\u00ado Djih\u00e1n, a 800 metros sobre el nivel del mar. Durante la Primera Guerra Mundial formaba parte de la provincia de Alepo; despu\u00e9s fue agregado a la provincia de Adan\u00e1. Estaba al sur de Zeit\u00fan, al este de Hadj\u00ed\u00adn y al noreste de Aintab.<br \/>\n<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.cna.org.ar\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/orphanige_4.thumbnail.jpg?resize=200%2C131\" alt=\"orphanige_4.jpg\" class=\"imageframe imgalignleft\" height=\"131\" width=\"200\" \/> La ciudad est\u00e1 al pie del Ajr Dagh; el agua llega por tres afluentes: Sheker Der\u00e9, Ak Der\u00e9 y Kanl\u00ed\u00ad Der\u00e9, que se unen despu\u00e9s en un solo r\u00ed\u00ado.<br \/>\nVarias aldeas ten\u00ed\u00adan mayor comunicaci\u00f3n con Marash: Karabiyikl\u00ed\u00ad, Pazardjik, Sarilar, El Oghl\u00fa, Fundidjak, Alpust\u00e1n, Furnuz. Hab\u00ed\u00ada un orfanato de varones regenteado por alemanes \u00e2\u20ac\u201cBeitshalom- donde cuatrocientos ni\u00f1os recib\u00ed\u00adan instrucci\u00f3n elemental y aprend\u00ed\u00adan costura, zapater\u00ed\u00ada, carpinter\u00ed\u00ada y otras especialidades. Y uno de mujeres: Bethel. En el hospital alem\u00e1n eran profesionales destacados el Dr. Haruti\u00fan Der Gazari\u00e1n (Dr. Artin), el farmac\u00e9utico Step\u00e1n Chorbadjian y su colaborador Luder Orchanian.<br \/>\nAntes de la guerra, los marashtz\u00ed\u00ad eran 85.000 en todo el sandjak y 30.000 en la ciudad. En 1915, Marash sufri\u00f3 el genocidio como el resto del pueblo armenio. Hubo dos deportaciones; la segunda parti\u00f3 el 28 de mayo y poco a poco fueron muriendo en los desiertos del norte de Siria, en Ras-ul-Ain  y en Der Zor. Despu\u00e9s de la capitulaci\u00f3n de Turqu\u00ed\u00ada, en octubre de 1918, hubo armenios que pudieron regresar a sus lugares natales. Fue entonces que 16.000 marashtz\u00ed\u00ad se repartieron junto con los zeituntz\u00ed\u00ad y los hadjintz\u00ed\u00ad.<br \/>\nEn 1915\/16, Francia e Inglaterra firmaron tratados secretos para desmembrar el Imperio Otomano y repartirse los territorios. En esos acuerdos Marash fue adjudicada a los franceses, pero Inglaterra, a pesar de ello intentaba quedarse con todos los territorios que su ej\u00e9rcito iba ocupando y Marash hab\u00ed\u00ada sido ocupada por los ingleses. Esto cre\u00f3 fricciones, recelos y hasta antagonismo entre esos dos pa\u00ed\u00adses aliados. Paralelamente, Mustaf\u00e1 Kemal iniciaba su \u00e2\u20ac\u0153guerra de la independencia\u00e2\u20ac\u009d; quer\u00ed\u00ada expulsar a ingleses, franceses, griegos y turcos mon\u00e1rquicos y supo aprovechar ese antagonismo interaliado para el logro de sus prop\u00f3sitos. Hasta hoy los ingleses echan la culpa del desastre a los franceses y \u00e9stos a los ingleses.<br \/>\nEn 1919 Clemenceau y Lloy George firmaron un acuerdo seg\u00fan el cual las tropas brit\u00e1nicas que se hallaran en el territorio que por los tratados secretos anteriores hubieran sido asignados a Francia, se retirar\u00ed\u00adan y transferir\u00ed\u00adan el derecho de ocupaci\u00f3n a las autoridades militares francesas. Uno de esos territorios era Marash, junto a Aintab, Urfa y parte de Siria. El titular de esa autoridad francesa era el general Gouraud con cuartel en Beirut.<br \/>\nLas tropas inglesas con sede en Marash recibieron orden de retirada para fines de octubre de 1919. A ra\u00ed\u00adz de esa decisi\u00f3n se form\u00f3 la Uni\u00f3n Nacional Armenia, compuesta por representantes de los 3 credos, la que envi\u00f3 una delegaci\u00f3n a Adan\u00e1 para solicitar al Estado Mayor franc\u00e9s que remitiera fuerzas antes de que los ingleses evacuaran Marash.<br \/>\nEl 30 de octubre lleg\u00f3 a Marash, procedente de Beirut, un contingente de 150 hombres entre infantes franceses y jinetes argelinos, y m\u00e1s de 400 armenios legionarios al mando del corones Andr\u00e9. Tambi\u00e9n pocos norteamericanos fueron alojados en Iglesias.<br \/>\nSi los marashtz\u00ed\u00ad estaban contentos con la llegada de los franceses, esta alegr\u00ed\u00ada no ten\u00ed\u00ada l\u00ed\u00admite al ver a sus hermanos armenios uniformados y pertrechados, quienes fueron homenajeados, recibidos por una banda que ejecutaba canciones patri\u00f3ticas y flores ofrecidas por las j\u00f3venes de la ciudad. Pero esos legionarios estaban muy limitados. No les dejaban usar las armas ni intervenir en protecci\u00f3n de los civiles. S\u00f3lo cuando los franceses estuvieron en riesgo fueron enviados a la vanguardia. En el momento m\u00e1s dif\u00ed\u00adcil los legionarios parec\u00ed\u00adan no existir. Los hechos que se sucedieron despu\u00e9s evidenciaron que la pol\u00ed\u00adtica de Francia consist\u00ed\u00ada en que Marash no fuera liberada para poder ser utilizada como elemento de compensaci\u00f3n en las negociaciones con Mustaf\u00e1 Kemal. Los franceses no entregaron tampoco armas a los civiles nativos ni les ayudaron en lo m\u00e1s m\u00ed\u00adnimo en sus instancias apremiantes. Paralelamente, los jefes civiles y religiosos turcos agasajaron a Andr\u00e9 y lo colmaron de halagos. En la gran mezquita se elevaron plegarias por el \u00e9xito de su misi\u00f3n y se exhort\u00f3 al pueblo musulm\u00e1n para que obedeciera a Andr\u00e9.<br \/>\nMientras los griegos desembarcaban en Esmirna, los italianos en Adalia y los franceses e ingleses ocupaban varias ciudades de Anatolia, Mustaf\u00e1 Kemal llegaba a Samsun , en el Mar Negro, para evitar ser observado; durante un mes se estableci\u00f3 en Amasia y resolvi\u00f3 resistir cualquier ocupaci\u00f3n o anexi\u00f3n de cualquier porci\u00f3n de Anatolia por potencias extranjeras y crear un gobierno nacional independiente del de Constantinopla. Convoc\u00f3 a una conferencia que se celebrar\u00ed\u00ada en Erzerum y a la que asistir\u00ed\u00adan delegados del nuevo movimiento. All\u00ed\u00ad fue designado jefe del Pacto Nacional y se denegaron privilegios a las minor\u00ed\u00adas no-turcas. En septiembre se celebr\u00f3 otro congreso en Sivas. El movimiento se extendi\u00f3 y creci\u00f3 como una hoguera. Un mes m\u00e1s tarde cay\u00f3 el gobierno turco, se eligi\u00f3 un Parlamento integrado por diputados de Kemal. Este envi\u00f3 telegramas a Marash urgiendo a los turcos para que protestaran por la intromisi\u00f3n aliada; las comunicaciones las hac\u00ed\u00adan por intermedio del m\u00e9dico Dr. Mustaf\u00e1 y su hermano, el farmac\u00e9utico Lutf\u00ed\u00ad, quienes se encargaron de los enlaces y contactos y de aprovisionar armas y municiones. En la medianoche del 27 de noviembre de 1919, un grupo de confabulados turcos se congreg\u00f3 en la casa de Vezir Oghl\u00fa Mehmet y organiz\u00f3 un comit\u00e9 secreto de resistencia compuesto por 8 miembros, que despu\u00e9s se increment\u00f3 a 35. Otro comit\u00e9 se organiz\u00f3 en Shekerl\u00ed\u00ad y otro en Hatuni\u00e9 con 10 armas y un sistema celular en las aldeas vecina. Organiz\u00f3 escuadrones y cuadros de oficiales. Confeccion\u00f3 mapas y un sistema de comunicaciones de inteligencia.<br \/>\nEn las aldeas, los armenios eran minor\u00ed\u00ada pues casi todos hab\u00ed\u00adan muerto en el Genocidio; de 56.000 solo hab\u00ed\u00adan regresado 2.000. los franceses que por su escaso n\u00famero no pod\u00ed\u00adan defender, tampoco quer\u00ed\u00adan entregar armas a los armenios, quienes estaban dominados por el miedo.<br \/>\nPero en la ciudad una cantidad de j\u00f3venes se alistaron como voluntarios y recibieron instrucci\u00f3n militar y fueron asignados en los barrios para cualquier eventualidad; peri\u00f3dicamente se reun\u00ed\u00adan para actualizar planes.<br \/>\nLos armenios viv\u00ed\u00adan en barrios mezclados con los turcos, lo cual trajo varias consecuencias: por un lado les era m\u00e1s f\u00e1cil conservar la pureza del idioma armenio; por el otro, les era m\u00e1s f\u00e1cil sobornar a los turcos y conocer sus secretos, pero tambi\u00e9n dificultoso moverse sin ser vistos.<br \/>\nAl propagarse el movimiento kemalista, que era contrario al sult\u00e1n, los \u00e2\u20ac\u0153viejos turcos\u00e2\u20ac\u009d mon\u00e1rquicos y la nobleza turca se opusieron al cambio. Los franceses sab\u00ed\u00adan que si los turcos se rebelaban el ej\u00e9rcito franc\u00e9s no contar\u00ed\u00ada con fuerzas suficientes para dominarlos; incluso entre sus soldados hab\u00ed\u00adan muchos musulmanes. Por falta de personal, la administraci\u00f3n civil segu\u00ed\u00ada siendo ejercida por los turcos y en los edificios p\u00fablicos flameaba la bandera turca. Un d\u00ed\u00ada el gobernador civil franc\u00e9s Andr\u00e9 orden\u00f3 reemplazarla por la tricolor francesa. Entonces estall\u00f3 el conflicto. Los turcos, soliviantados por un agitador, arriaron las banderas, se oyeron disparos, grupos de jinetes cruzaban la ciudad a galope y el p\u00e1nico cundi\u00f3 entre los armenios. Andr\u00e9 pidi\u00f3 refuerzos a Aintab; de Aintab le indicaron que fuera personalmente a buscarlos. Andr\u00e9 fue y nunca m\u00e1s volvi\u00f3. Esto envalenton\u00f3 a los turcos.<br \/>\nLas misiones que cumpl\u00ed\u00adan las tropas francesas fuera de Marash estaban expuestas a emboscadas tendidas por la guerrilla kemalista.<br \/>\nEn la ciudad, las relaciones se hac\u00ed\u00adan cada vez m\u00e1s tensas. Los armenios empezaron a enterrar sus monedas y objetos de valor precioso. Los ataques guerrilleros de turcos y kurdos se fueron haciendo m\u00e1s frecuentes y eficientes. Los atacantes les quitaban abrigos y alimentos que, a\u00fan no siendo elementos b\u00e9licos, a causa del crudo invierno se transformaban en indispensables para la vida militar. A fines de diciembre se interrumpieron las comunicaciones con las estaciones telegr\u00e1ficas circundantes. Era cada vez m\u00e1s evidente que esas acciones turcas eran dirigidas desde Marash. Los ataques eran dirigidos no s\u00f3lo contra los militares franceses, sino tambi\u00e9n contra los aldeanos armenios. A mediados de enero los golpes no se daban s\u00f3lo en los descampados: aldeas enteras eran saqueadas y sus moradores asesinados. A\u00fan as\u00ed\u00ad, el jefe franc\u00e9s, general Querette, no quer\u00ed\u00ada dar armas a los civiles armenios; los senegaleses, acostumbrados a la temperatura de su pa\u00ed\u00ads, no soportaban el fr\u00ed\u00ado de Marash y estaban siempre adentro de edificios. El resto de las tropas no era suficiente para mantener el orden. Y proteger a los armenios. Convoyes enteros cargados de provisiones eran asaltados por los guerrilleros kemalistas. Al 21 de enero, ya los atacantes turcos eran mayor\u00ed\u00ada comparado con los franceses y los armenios juntos. Pronto se vieron columnas de humo en el barrio armenio de Sheker Der\u00e9, donde los turcos incendiaban las casas armenias; estos incendios continuaron en los d\u00ed\u00adas subsiguientes.<br \/>\nEn medio de tal situaci\u00f3n lleg\u00f3 un telegrama del cuartel general franc\u00e9s en Adan\u00e1 de \u00e2\u20ac\u0153que se apresure una  soluci\u00f3n en las relaciones armenio-turcas porque las tropas francesas son necesarias en Urfa y otros lugares\u00e2\u20ac\u009d. Con ingenuidad, los oficiales franceses subestimaban la capacidad agresiva de los turcos y enviaban caravanas de camellos cargados de armas y pertrechos con las escolta de dos soldados, cruzando en la oscuridad desfiladeros y pasos alejados de toda poblaci\u00f3n, los que eran asaltados y saqueados por los turcos; mientras estos ataques se desarrollaban, graves hechos ocurr\u00ed\u00adan en Marash.<br \/>\nEl general Querette, informado por los esp\u00ed\u00adas de que los funcionarios turcos de Marash estaban complotados contra los franceses, los cit\u00f3 a su cuartel. En la reuni\u00f3n los acus\u00f3 de insurrectos y ellos juraron no tener nada que ver con los golpes guerrilleros y ofrecieron pagar una indemnizaci\u00f3n de los da\u00f1os y prejuicios. Adem\u00e1s acusaron a los armenios de que, vestidos con uniformes franceses, atacaban a los turcos.<br \/>\nEl general dispuso la retenci\u00f3n de seis notables como rehenes. Apenas los restantes salieron del monasterio donde estaba el cuartel general franc\u00e9s, comenz\u00f3 un tiroteo procedente de distintos puntos de la ciudad. La rebeli\u00f3n turca y el sitio de Marash hab\u00ed\u00adan comenzado.<br \/>\nEl 8 de febrero, el dominio de los franceses era casi total. Prueba de que los kemalistas hab\u00ed\u00adan sido vencidos es que en la ciudadela, los turcos arriaron la bandera roja con la luna y la estrella e izaron la bandera blanca. A pesar de ello, el jefe franc\u00e9s comunic\u00f3 secretamente al general Querette que si la ciudad no era pacificada inmediatamente, deb\u00ed\u00ada ser evacuada sin demora; fundaba su mensaje en que sus tropas  estaban muy cansadas, que carec\u00ed\u00adan de refuerzos y que el plan era buscar esos refuerzos y regresar despu\u00e9s. Fijaba como plazo el 9 de febrero. Todo eso se tramitaba sigilosamente y no se ten\u00ed\u00ada absolutamente en cuenta la situaci\u00f3n de los armenios. \u00c2\u00bfPor qu\u00e9 ese plazo perentorio? \u00c2\u00bfPor qu\u00e9 se ir\u00ed\u00adan? \u00c2\u00bfPor qu\u00e9 el secreto?<br \/>\nHubiera bastado una palabra de advertencia. Sin embargo, la oficialidad francesa se envolvi\u00f3 en un denso silencio, en el ocultamiento, por ende en el dolo. La perversa intriga fue urdida en el bastidor de la traici\u00f3n. No existe abyecci\u00f3n mayor que la traici\u00f3n; es un monstruo que act\u00faa en la obscuridad, en la trastienda, agazapando. A comienzos de febrero de 1920, las tinieblas ya estaban gr\u00e1vidas de ese monstruo. En el ocaso del d\u00ed\u00ada 9 y a medida que llegaban las noticias, los semblantes de los armenios adquir\u00ed\u00adan una palidez mortal; los pechos palpitaban agitadamente; las mujeres ahogaban un sollozo de terror. La noche misma parec\u00ed\u00ada una sobra agresiva al acecho. Todos los sentidos \u00e2\u20ac\u201cel o\u00ed\u00addo en especial- estaban alerta. Sobreexcitados, en todas las casas se forjaban conjeturas; alentaban la esperanza en el ser humano, rechazando la posibilidad de una traici\u00f3n incoherente. A veces uno prefiere creer en la mentira antes que admitir la vulnerabilidad humana en la que est\u00e1 incluido; es que el sentimiento de afirmaci\u00f3n es siempre m\u00e1s fuerte que la raz\u00f3n negativa, de modo tal que la esperanza y a veces la ilusi\u00f3n se transforman en la suprema realidad humana. En esos d\u00ed\u00adas, la angustia de la realidad palpable atormentaba a todos. Siempre hab\u00ed\u00adan vivido para la vida; los hechos testimoniaban, una vez m\u00e1s, que los turcos viven para la muerte.<br \/>\nAfuera, las siluetas de los minaretes, de las iglesias y de las casas adquir\u00ed\u00adan formas fantasmag\u00f3ricas; se o\u00ed\u00ada el vago cuchicheo de la soldadesca francesa que con pasos precipitados y embozadamente alistaba sus enseres y pertrechos. Todos hablaban en voz baja, susurr\u00e1ndose unos a otros en los o\u00ed\u00addos.<br \/>\nM\u00e1s lejos, la jaur\u00ed\u00ada turca organizaba el cerco.<br \/>\n\u00c2\u00bfPor qu\u00e9 la evacuaci\u00f3n depend\u00ed\u00ada del orden interno en las relaciones armenio-turcas y no de los intereses militares franceses? \u00c2\u00bfPuede una orden de evacuaci\u00f3n militar calificarse de \u00e2\u20ac\u0153incomprensible\u00e2\u20ac\u009d o \u00e2\u20ac\u0153inesperada\u00e2\u20ac\u009d o de \u00e2\u20ac\u0153consecuencia de una orden procedente de una fuente ignorada\u00e2\u20ac\u009d, como la definen hoy los estudios ingleses y franceses?<br \/>\nEl sargento Krikor Adjemian escribe: \u00e2\u20ac\u0153No tengo ganas ni energ\u00ed\u00ada para escribir. \u00c2\u00a1Abandonamos la iglesia evang\u00e9lica un d\u00ed\u00ada depu\u00e9s de la victoria!&#8230; Cuando cay\u00f3 la noche y est\u00e1bamos descansando, un oficial me llam\u00f3 por mi nombre y me orden\u00f3 reunir a mis 25 soldados en la calle y estar preparado para marchar a medianoche. Cuando pregunt\u00e9 la raz\u00f3n contest\u00f3: \u00e2\u20ac\u0153\u00c2\u00a1despu\u00e9s se la explicar\u00e1!\u00e2\u20ac\u009d a medianoche estaba preparado con mis hombres. Ten\u00ed\u00ada una sensaci\u00f3n de aprehensi\u00f3n, es natural, pero albergaba la esperanza de que no se tratara de una evacuaci\u00f3n en el momento en que los turcos eran derrotados!&#8230; La gente nos hab\u00ed\u00ada agradecido y dado sus bendiciones&#8230; Los heridos hab\u00ed\u00adan sido trasladados al lugar donde la nueva columna acampaba<br \/>\nSin ning\u00fan incidente llegamos a Bedesten y fuimos a Tash Jan. Una bandera blanca, grande como una s\u00e1bana, ondeaba sobre la ciudadela. O\u00ed\u00adamos alg\u00fan espor\u00e1dico tiro de ca\u00f1\u00f3n. Los turcos s\u00f3lo resist\u00ed\u00adan en unas pocas posiciones y sin \u00e1nimo. Estaban desmoralizados y en actitud de completa rendici\u00f3n\u00e2\u20ac\u009d.<br \/>\nAlgunos legionarios se enteraron de que algo raro ocurr\u00ed\u00ada y enviaron mensajes a los lugares donde los armenios se estaban defendiendo. Ese 8 de febrero una hu\u00e9rfana cruz\u00f3 el Sheker Der\u00e9 y llev\u00f3 un mensaje a los refugiados de Ksadjikian, la f\u00e1brica de jab\u00f3n. Deb\u00ed\u00ada tragarse el mensaje si la capturaban los turcos y en \u00e9l dec\u00ed\u00ada que \u00e2\u20ac\u0153los franceses estaban por abandonar la ciudad y que las mujeres huyeron a la ciudad de Surp Karasun Mangantz. Unas cincuenta mujeres y ni\u00f1os cumplieron la orden aprovechando las sombras de la noche. Los senegaleses ubicados en Ul\u00fa Djam\u00ed\u00ad posiblemente por equivocaci\u00f3n abrieron fuego contra ellas y el grito de \u00c2\u00a1Armen! \u00c2\u00a1Armen! Consigui\u00f3 impedir una carnicer\u00ed\u00ada; en la confusi\u00f3n cayeron algunas mujeres ancianas; otras mujeres, creyendo que hab\u00ed\u00adan ca\u00ed\u00addo en una trampa regresaron a la f\u00e1brica. Ah\u00ed\u00ad fue que los turcos se dieron cuenta de que en la casa de Ksadjikian hab\u00ed\u00adan armenios vivos y los atacaron al d\u00ed\u00ada siguiente. Salvo 4 hombres que pudieron escapar, todos los dem\u00e1s murieron carbonizados cuando los turcos incendiaron lo que quedaba del edificio.<br \/>\nLos franceses se retiraron y abandonaron a sus heridos. Los armenios, que quedaron librados a sus propias fuerzas, con armas insuficientes, a pesar de la desproporci\u00f3n, ocuparon las posiciones que abandonaron los franceses. Los turcos trasladaron sus familias a aldeas vecinas, creyendo que el coronel Normand regresar\u00ed\u00ada.<br \/>\nLos militares norteamericanos ordenaron a los civiles de su nacionalidad que se prepararan para partir; as\u00ed\u00ad lo hicieron \u00e9stos a pesar de su preocupaci\u00f3n por el destino que esperaba a los armenios. Sus jefes les prohibieron decir nada a los armenios porque si \u00e9stos los segu\u00ed\u00adan la ira de los turcos se descargar\u00ed\u00ada sobre todos. De modo que deb\u00ed\u00adan irse tan en secreto como los franceses.<br \/>\nMientras tanto, los turcos, que ignoraban lo que estaba ocurriendo, imploraban compasi\u00f3n por sus mujeres y ni\u00f1os, creyendo que los armenios, ante la victoria de los franceses, se vengar\u00ed\u00adan de todo lo anterior.<br \/>\nLos franceses que estaban acuartelados en el monasterio franciscano, en la medianoche del 10 de febrero, con el mismo sigilo de sus compatriotas, abandonaron tambi\u00e9n la ciudad. Lo grave es que prohibieron a los armenios que los siguieran. No obstante, 3.200 personas, entre armenios y franceses, siguieron al ej\u00e9rcito. La gente, desesperada, tom\u00f3 lo que en la oscuridad pudo y se apresur\u00f3 a ir tras los soldados. Era un desorden dram\u00e1tico; en todas las caras se le\u00ed\u00ada una sola expresi\u00f3n: miedo. Miedo de los turcos que regresar\u00ed\u00adan y esta vez con la sangre en el ojo por la derrota infligida por los franceses, por la amistad que los armenios dispensaban a los extranjeros. Sobre todo, por el simple hecho de ser armenios.<br \/>\nEn esa huida tras los franceses, muchas mujeres y ni\u00f1os cayeron en la nieve, exhaustos; un suave sopor se apoderaba de quienes ca\u00ed\u00adan as\u00ed\u00ad y pasaban insensiblemente del sue\u00f1o a la muerte.<br \/>\nAl d\u00ed\u00ada siguiente de la retirada francesa, Der Sahag, arrachnort de la iglesia apost\u00f3lica armenia, mons. Arpiarian, primado de la iglesia cat\u00f3lica y el pastor Apraham Harutiunian, de la iglesia evang\u00e9lica, fueron citados por Arslan bey al cuartel general turco, quien les intim\u00f3 la entrega de todas las armas que los armenios tuvieran en su poder. Poco despu\u00e9s no quedaron armenios en Marash.<br \/>\nLas cantidades, a veces, dan una visi\u00f3n fr\u00ed\u00ada y degradada de la realidad que representan. No obstante, para una ciudad como Marash, en la que la p\u00e9rdida de las vidas humanas, con relaci\u00f3n a la poblaci\u00f3n total son espeluznantes, conviene citar esas cantidades, para tener una idea de su monstruosidad.<br \/>\nDurante las refriegas entre armenios y turcos, es decir, antes de las realidades de los franceses, murieron 8.000 armenios. Despu\u00e9s de la retirada cayeron otros 3.000 y los 8.000 que quedaron tuvieron que huir dejando todas sus pertenencias. La ciudad qued\u00f3 vac\u00ed\u00ada de armenios.<br \/>\nResponsabilizar al general Querette de la criminal retirada de los franceses es como culpar a un tap\u00f3n por un corte de luz. Querette, indudablemente, recibi\u00f3 \u00f3rdenes de Gouraud de retirarse, a trav\u00e9s del coronel Normand. Pero la orden provino sin dudas de Beirut y la orden de Gouraud respond\u00ed\u00ada a su vez a instrucciones que le imparti\u00f3 la canciller\u00ed\u00ada de Francia. La orientaci\u00f3n de la diplomacia francesa era salvar el domino de Siria para Francia. Y hab\u00ed\u00ada un triple riesgo que Francia quer\u00ed\u00ada tornar inocuo: por un lado las aspiraciones del rey Faisal sobre Siria; por el otro, el peligro de que Gran Breta\u00f1a quisiera quedarse con el territorio de Siria que ocupaban sus tropas; y por fin la extensi\u00f3n del movimiento de Mustaf\u00e1 Kemal, que tend\u00ed\u00ada a la extensi\u00f3n de la fuerzas extranjeras y que desarrollaba una operaci\u00f3n de limpieza desde las provincias del centro de Anatolia hacia el litoral mediterr\u00e1neo. Permanecer en Marash implicaba inmovilizar una fuerza importante o comprometerla en una lucha inconsecuente. El reverso de esta pol\u00ed\u00adtica fue mortal, sin embargo, para Francia: la retirada de su ej\u00e9rcito constituy\u00f3 un triunfo para los kemalistas y ese triunfo fue el m\u00e1s importante para la estrategia de Mustaf\u00e1 Kemal. Despu\u00e9s de lo de Marash, sobrevino la expulsi\u00f3n de todas las fuerzas europeas que estaban en Turqu\u00ed\u00ada. Sin embrago, a la larga, la victoria de Kemal no fue una derrota para Francia ni para Inglaterra. A cambio de su reconocimiento como gobierno independiente, las dos Potencias europeas obtuvieron ingentes beneficios: los \u00e1rabes no lograron su independencia, el petr\u00f3leo de Mosul pas\u00f3 a manos inglesas primero y norteamericanas despu\u00e9s. El reconocimiento de Armenia como pa\u00ed\u00ads independiente fue destruido en Lausana, y Turqu\u00ed\u00ada volvi\u00f3 a ser una colonia del imperialismo occidental hacia hoy.<\/p>\n<p>Fuente:Edici\u00f3n Especial Diario Armenia 90\u00c2\u00b0 Aniversario<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Pascual Ohani\u00e1n \u00e2\u20ac\u0153El general dispuso la retenci\u00f3n de seis de los notables como rehenes. Apenas los restantes salieron del monasterio donde estaba el cuartel general franc\u00e9s, comenz\u00f3 un tiroteo procedente de distintos puntos de la ciudad. La rebeli\u00f3n turca y el sitio de Marash hab\u00ed\u00adan comenzado\u00e2\u20ac\u009d. Entre los siglos XI y XIV el reinado [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-70","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-documentos-periodisticos-sobre-el-genocidio-armenio"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=70"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=70"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=70"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cna.org.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=70"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}