A 36 años del golpe cí­vico militar

Se cumple un nuevo aniversario de comenzada la última dictadura militar; se cumple otro aniversario de comenzado uno de los mayores horrores de la historia argentina.
Para muchos, el 24 de marzo se convertirí­a en una fecha de reflexión. Para unos pocos y pocas se convertirí­a en mucho más que eso. Estos “locos y locas”, que no se creyeron el tristemente célebre “no te metas”, entenderí­an al 24 de marzo como la conjugación de dos luchas por la justicia en nuestro paí­s: la de 30.000 desaparecidos y, ahora, la de ellos mismos. Al pasar los años, estos pocos y pocas lograron ser muchos y muchas: hoy en dí­a, un paí­s entero que clama por justicia.
Estos principios atraviesan generaciones y generación de argentinos que batallaron por sus derechos: al sufragio, a la libertad de expresión, a la dignidad en el trabajo, a una justa redistribución de la riqueza, a la vida, etc.
A pesar de haber pasado por oscuras y trágicas épocas, la República Argentina ha asumido sus responsabilidades y demuestra dí­a a dí­a su compromiso histórico por el efectivo respeto de los derechos del hombre.
Como herederos de un pueblo que ha sabido del dolor del Genocidio y el destierro, compartimos esta lucha por mantener la memoria colectiva, la búsqueda de la verdad, bregando por la vigencia plena de los derechos humanos y las instituciones republicanas.
Por ello, el Consejo Nacional Armenio de Sudamérica manifiesta su determinación en seguir transitando este camino por la memoria, la verdad y la justicia: juicio y castigo a los responsables cí­vicos y militares de los 30.000 desaparecidos, aparición con vida de Jorge Julio López, restitución de los cientos de niños apropiados.

Para muchos, el 24 de marzo se convertirí­a en una fecha de reflexión. Para unos pocos y pocas se convertirí­a en mucho más que eso. Estos “locos y locas”, que no se creyeron el tristemente célebre “no te metas”, entenderí­an al 24 de marzo como la conjugación de dos luchas por la justicia en nuestro paí­s: la de 30.000 desaparecidos y, ahora, la de ellos mismos. Al pasar los años, estos pocos y pocas lograron ser muchos y muchas: hoy en dí­a, un paí­s entero que clama por justicia.

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Estos principios atraviesan generaciones y generación de argentinos que batallaron por sus derechos: al sufragio, a la libertad de expresión, a la dignidad en el trabajo, a una justa redistribución de la riqueza, a la vida, etc.

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A pesar de haber pasado por oscuras y trágicas épocas, la República Argentina ha asumido sus responsabilidades y demuestra dí­a a dí­a su compromiso histórico por el efectivo respeto de los derechos del hombre.

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Como herederos de un pueblo que ha sabido del dolor del Genocidio y el destierro, compartimos esta lucha por mantener la memoria colectiva, la búsqueda de la verdad, bregando por la vigencia plena de los derechos humanos y las instituciones republicanas.

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Por ello, el Consejo Nacional Armenio de Sudamérica manifiesta su determinación en seguir transitando este camino por la memoria, la verdad y la justicia: juicio y castigo a los responsables cí­vicos y militares de los 30.000 desaparecidos, aparición con vida de Jorge Julio López, restitución de los cientos de niños apropiados.